Goooma
En principio, una goooma de borrar ofrece la máxima libertad creativa. Con una goooma de borrar podemos ampliar el horizonte para encontrar el espacio suficiente que permite crear un nuevo significado en la comunicación gráfica, una vuelta completa a la economía de elementos visuales que son capaces de comunicar porque son capaces de comprender las inquietudes que nos trasladan a una nueva dimensión.
Una goooma de borrar es la pareja de baile más audaz. Es la que más limpia y la que menos gasta. Se alimenta de trazos y colores. Persigue garabatos y perrobatos. No conoce limitaciones porque es el firme trazo del tiempo; la huella que siempre permanece para ilustrar cada evolución. Aliada de lo efímero, es la hoguera en la noche de san Juan. Pura invención que borra fronteras, como hace el sol con las tinieblas hasta colorear el nuevo día.
Una goooma de borrar es necesaria para construir la síntesis, la conceptualidad y la pureza. Imprescindible en cualquier estudio porque se sitúa en el centro de todos esos conceptos, y enfatiza la idea “sin artificios”.
Es una herramienta muy útil para provocar el debate y la reflexión. Un festival de color y ritmo, que transmite alegría de vivir en cada espacio. Una comunicación juguetona, capaz de crear emociones, de provocar con nuevas sensaciones visuales. Jugar con perspectivas atrevidas, luminosas, descaradas. Sin miedo, porque el miedo también se puede borrar.
Por otra parte, el carácter multidisciplinar del estudio nos permite desarrollar trabajos en los que intervienen diversas disciplinas: diseño gráfico, realización de audiovisuales, diseño de espacios y diseño de producto en 3D.
En fin, una Goooma de borrar es una pequeña familia en tres dimensiones.
Nota: si por una extraña casualidad has conseguido llegar hasta aquí, nuestro consejo es que utilices una goma de borrar para volver a empezar.




